PASIÓN POR LOS LIBROS CON PORTADAS COLMADAS DE POLVO, HISTORIA Y MUCHA ANTIGÜEDAD.
Yo soy ese tipo de lector, al que le fascina más… la textura de un libro que la historia que este conserva en sus adentros. Amo las tiendas especialistas en exhibir antigüedades. Prefiero vagar por lugares que todavía al día es posible encontrar… colmados de polvo y aroma antiguo. Esos lugares que tienen dueños que poseen un gusto por la historia pasada y que son capaces de traerla y recrearla al día de hoy con un toque… tenue y delicado. No quiere decir que no me guste la lectura, pues es algo que amo con todo mi corazón, pero admito que palpar un libro con diseño antiguo, genera en mi un sentimiento difícil y en muchas ocasiones imposible de explicar. A veces me dejo llevar por mis pensamientos, los cuales me llevan lejos, muy lejos, a lugares en donde nunca basada mi realidad he estado, pero que me hacen sentir una conexión tan extraña, como la que sentimos cuando abrazamos a nuestros hijos, en pocas palabras, mis pensamientos e imaginación me llevan a diferentes líneas del tiempo pasado, que me hacen reflexionar y sentir como si yo hubiera pertenecido a aquellos tiempos en los que dominaba la realeza, las batallas y los paisajes llenos de damiselas y hombres con espíritu libre y luchador. A veces siento por mi manera de pensar y por mi manera de escribir e imaginar, que soy una especie de guerrero u personaje reencarnado en la actualidad, pues en ocasiones no me explico como puedo ser amante a morir de dos líneas de tiempos como lo son la época medieval y la edad de bronce. Dos líneas en el tiempo exquisitas y muy completas en lo que a historia se refiere. No soy de los que lee cualquier cosa, soy muy selectivo y delicado con lo que quiero leer, pues a veces me dejo llevar por las portadas de esos libros que denotan un elegante estilo antiguo y debo decir que ese sentir siempre es acertado. Es como el desarrollo de una intuición literaria con la que a veces creo, no se hace, sino que se nace.


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